Puesta a punto del Optimist: nociones básicas del armado
de la vela.
Por Diego Ravecca, www.optimist.com.ar
Siempre hay que considerar que un barco bien
armado, con la puesta a punto correcta y todo bien prolijo, no sólo nos
otorgará una buena velocidad sino que, aún más importante, nos liberará de toda
la idea vinculada con el barco y su rendimiento y nos dejará tranquilos con la
mente libre para pensar en la táctica de la regata.
Comenzamos armando la
vela en un lugar plano, limpio y seco. Primero hay que colocar el mástil y
botavara en posición correcta, con el contra pasado y con buenas.
Colocamos la vela
encima y la armamos desde arriba, desde el puño de driza, (tope donde va la
veleta). Los puños se arman con matafiones de 4mm
pasados de forma doble, es decir, con dos vueltas y un nudo llano. Un pequeño
truco para poner el puño de driza y retenida: el cabo, al salir del mástil
debemos cruzarlo para que no raspe contra el borde del agujero y no se gaste.
Armamos la bolsa, y
los matafiones, los del mástil deben ir dobles y los
de la bolsa (pujámen) pueden ir simples, pero siempre
es bueno hacerles un nudo llano más un “candadito” extra: medio ballestrinque
después del llano.
Todos los nudos y
regules quedan del lado de buenas para que sea más fácil en el agua regularlos.
Si tenemos que bajar la vela para ajustar algo ya sabemos de qué lado estarán
todos los nudos.
Puños de driza y
amura: estos puños son los que sujetan la vela al mástil, se regulan de acuerdo
al viento cazándolos más si sopla más fuerte y filándolos un poquito si hay
calma para que la vela pase suavemente de un lado a otro. Con mucha calma es
mejor filarlos un poquito de tal forma que la vela quede separada unos 5mm del
mástil, puede ser más tambien.
Retenida: la retenida
es el cabito que sale del puño de driza hacia abajo y se ocupa de retener la
vela para que no suba al cazar el pico. Hay que regularlo muy bien ya que este
cabo maneja la posición de la vela verticalmente. En general se intenta usar la
vela lo más arriba posible pero sin pasar la marca reglamentaria.
Puño de amura –
botavara. Este puño tiene que estar filado cerca del límite de 10mm, debe ser
firme ya que maneja la tensión del gratil.
Puño de escota: Este
puño también se usa al máximo 10mm, mucho cuidado con viento porque sufre
bastante tensión y suele estirarse, controlarlo bien.
Matafiones del mástil: deben ser finitos y con buen agarre, es decir, que el nudo
llano no se corra y permita un regule bien fino. Tienen que ir con doble
vuelta. El cazado de los matafiones depende del
viento. Con mucho viento irán cazaditos para que la vela no se separe del
mástil al navegar. Con calma bastante sueltos para lograr una pequeña
separación del gratil con el mástil al navegar.
Matafiones de la bolsa (pujámen): estos van siempre al
máximo de filado permitido, 10mm. Pueden ir con vuelta doble o simples, pero
hay que controlarlos bien antes de salir a navegar ya que son de difícil
regule. El último matafión, al lado del puño de escota,
puede ir por afuera del cabo de la bolsa para que pase mejor la vela al virar.
La caída del mástil
hay que encontrarla navegando mucho y probando ya que no es igual para cada
chico, ni siquiera depende tanto del peso sino más de la forma de navegar de
cada uno.
Se mide desde el tope
del mástil hasta el botazo de popa en crujía, se usa una cinta métrica común.
Una medida básica
puede ser 2,82 m y la variación está entre 2,80 para los más livianos y 2,86
para los más pesados. Al apopar el barco orza un poquito más pero pierde empuje
y al aproar a la inversa.
Una vez en el agua
hay que regular vang y pico de acuerdo a las
condiciones de viento. Se caza un poquito el pico, luego el vang
y luego nuevamente el pico. Con poco viento se intenta usar un vang más bien suelto, que funcione, que arme la vela pero
sin mucha tensión para no cerrar la baluma. Con más de 10 nudos ya se empieza a
cazar bastante el vang, usando la escota para
hacerlo.
El contra es el que
trae más dolores de cabeza. Con este cabito logramos regular la tensión del
gratil y la forma en la que trabaja el vang.
En medidas generales
con más viento tensamos más el gratil (sacamos vueltas al contra) y con menos
viento aflojamos la tensión del gratil (damos vueltas al contra).
Un efecto secundario
a este regule es la baluma. Al cazar el contra estamos cerrando la baluma así
que hay que tener mucho cuidado con el uso de la escota si elegimos este
regule. Si el contra está suelto, el gratil con tensión y la baluma abierta así
que podemos usar la escota un poquito más cazada, no hay problemas de cerrar
mucho la baluma.
Con mucho viento es
todo un tema… pero será para la próxima.