Medicina de la Náutica
Dolor Anterior de
Rodilla en Barcos de Orza
por el Dr. Javier Rodríguez Gil *
El deportista de barcos de orza, por el tipo de trabajo físico que
realiza se encuentra
expuesto a una serie de lesiones, que a veces, son fácilmente prevenibles.
Tal es el caso de las que
producen dolor en la cara anterior de la rodilla que se originan en la
sobrecarga mecánica del aparato extensor.
Anatomía
Ésta es una breve reseña
anatómica del aparato extensor de la rodilla para que podamos entender la
importancia del entrenamiento y los cuidados del físico del deportista.

Figura 2.

Figura 3.
Es así que ahora
podemos deducir el funcionamiento del mecanismo muscular extensor
: en su inserción en la pelvis encuentra un punto móvil que puede
actuar incrementando o disminuyendo las cargas. Por el contrario, la rodilla
es un punto fijo o estático, sometido por la contracción isométrica a
permanente sobrecarga, aunque no estemos muy colgados.
Lesiones
Veremos ahora cómo esta
sobrecarga repetida puede producir :
1º - dolor en la cara anterior de la rodilla
llamado Síndrome de Hiperpresión Rotuliano
afectando la zona cartilaginosa articular de la rótula,
2º - Tendinitis
y,
3º -Tendinosis
del tendón rotuliano.
Estas tres lesiones, una
vez instauradas son muy molestas y en extremo rebeldes.
La primera, el Síndrome
de Hiperpresión Rotuliano, se
caracteriza por generar dolor, que se manifiesta claramente al tener las
piernas flexionadas, incluso en un breve lapso de tiempo en esta postura, y/o
al subir o bajar escalones; presenta un cuadriceps corto (falto de elongación);
y de prolongarse en el tiempo este cuadro, puede desencadenar en un desgaste
del cartílago irreversible.
En algunas conformaciones
físicas con alteraciones del eje de las piernas (como el "chueco" en
X) o en sujetos en quienes el cuadriceps tiene un desarrollo que no es armónico
con predominancia del vasto externo (algo bastante común de ver), ésta lesión
se ve predispuesta.
En las tendinitis
hay un proceso inflamatorio del tendón y, mientras el mismo siga en uso
(correr, colgarse, etc), se torna, en algunos casos, muy complicado de
resolver.
Según la sintomatología
hay estadíos o fases :
1º - Dolor sólo durante la actividad.
2º - Dolor durante y después de la actividad.
3º - Igual a la anterior, sumando perdida del
rendimiento deportivo.
4º - Lesiones crónicas (tendinosis),
rupturas tendinosas, fracturas por estrés de la rótula.
Las tendinosis
implican un sufrimiento aún mayor donde se encuentran zonas de degeneración
fibrosa dentro del tendón que interrumpen las fibras normales pudiendo
producirle rupturas.
El tratamiento de estas
patologías puede encararse desde numerosos puntos de vista: terapia física en
el hogar con ejercicios específicos, fisio-kinesioterapia, medicación local y general, hielo, reposo
deportivo y, en contados casos, tanto de tendinitis, tendinosis como de hiperpresión,
puede ser necesario tratamiento quirúrgico.
En la prevención de estas
lesiones un correcto trabajo muscular es sumamente importante y en él se
destacan tres etapas básicas :
- Precalentamiento
- Esfuerzo propiamente dicho
- Elongación de los grupos musculares usados.
Desde luego es necesario
un entrenamiento previo bien realizado, en el que es vital un desarrollo
correcto del cuadriceps, sin descuidar la musculación, en particular, del vasto
interno, y aún más en aquellos quienes tienen un deseje
del mecanismo extensor.
Precalentar antes del
máximo esfuerzo permitirá una mejor contracción y minimizará el riesgo lesional de desgarros en un deporte donde predomina el
ejercicio isométrico y de movimientos intensos, como por ejemplo el virar.
Elongar
prolijamente es indispensable, dado que, junto a un buen entrenamiento, es la
mejor forma de evitar las lesiones por sobreuso.
El hielo colocado
inmediatamente en aquellos que sufren dolor después de la actividad o los que
recientemente retornaron al deporte, es sumamente beneficioso.
Saber parar y administrar
el reposo deportivo es una virtud, así se evitarán lesiones más serias.
Nuestro cuerpo es la
principal herramienta que tenemos, cuidémoslo.
Dr.
Javier Rodríguez Gil
*Médico Especialista en Ortopedia y Traumatología
(Noviembre de 2002)